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Cómo pastorear a otro pastor

Cesar Custodio | Jul 30th

Cómo pastorear a otro pastor
por Mark Dance

Este año me han preguntado varias veces cómo un pastor o un líder en la iglesia pueden ayudar a otro pastor que está en dificultades. Los pastores están llamados a cuidar al pueblo, así que cambiar los papeles puede parecer contradictorio porque, francamente, lo es. Más aún si la persona en necesidad de ánimo o restauración es el pastor principal.

Éstas son algunas maneras de ayudar a un pastor que necesita ayuda.

1. Ámalo como a un hermano

Cuando el hijo del pastor de mi niñez murió inesperadamente hace unos meses, no estaba seguro de que debía hacer. Él tiene 30 años más que yo y siempre lo he tenido en gran estima.

Comencé de inmediato con un mensaje de texto a las 7 a.m., en el que le expresaba mi amor, mis oraciones y mi disponibilidad. Un mensaje de texto puede parecer frío, pero algunas personas no procesan la información temprano o mientras lidian con otras llamadas y visitas importantes. Una hora después, sentí que el Espíritu Santo me estaba moviendo a llamarlo y orar por teléfono, así que lo hice, y él lo apreció. Si no viviéramos separados por más de 600 millas, le habría hecho una visita breve en persona para ver cómo estaban él y su esposa.

Si tu pastor o su esposa necesitan algo, el silencio no es una respuesta apropiada nunca. Comunícate de inmediato de alguna manera pequeña y vuélvelo a hacer un poco después cuando algo de la niebla se disipe.

Más que nada, trátalo como tu hermano, porque lo es.

2. Bendícelo como a un hijo

Cuando nuestro hijo vino a casa de la universidad este verano, ¡te puedo asegurar que comió bien! Su madre dijo «sí» a casi todo lo que quería. Nuestra hija y nuestro yerno recibirán el mismo trato como pareja en un par de semanas cuando vengan a nuestra casa para el Día de Acción de Gracias.

En caso de duda, simplemente bendice a tu pastor y a su esposa como lo harías con tus propios hijos. La comida es una buena primera opción, como lo son las notas a mano. Trata de no pensar demasiado o podrás tener la tentación de no hacer o decir nada.

Panal de miel son las palabras amables: endulzan la vida y dan salud al cuerpo. (Proverbios 16:24)

La Biblia también nos advierte sobre hablar de más (Proverbios 10:19), así que, con frecuencia, menos es más.

3. Trátalo como a un padre

La mayoría de los pastores son figuras paternas, lo cual puede hacer incómodo para ambos, tú y él, que cuides de él. Si tu pastor es más joven que tú, este principio todavía aplica. Si él todavía tiene autoridad sobre ti (Hebreos 13:17), sé sensible para no extralimitarte (1 Timoteo 4:12).

Si tu pastor necesita restauración por una falla personal, considera asegurarte de que tenga personas a su alrededor que le ayuden a luchar por su matrimonio más que por su ministerio. Lo que él más necesita es un mentor seguro, que sea mayor que él y más experimentado. Este mentor puede ayudarlo a obtener más ayuda si es necesario (clínica, espiritual, emocional).

Dependiendo de la gravedad de la situación, tu pastor puede no estar lúcido y necesitar que lo guíen como a un padre mayor; con amor, paciencia y respeto.

Ten presente que la mayoría de los pastores no saben cómo dejarse pastorear por otros pastores o por su propio pueblo. No hay clases de seminario, ni siquiera conozco libros, que expliquen este proceso. Entonces, cuando no sepas qué hacer, solo ámalo como a un hermano, bendícelo como a un hijo y trátalo como a un padre.

Traducido de: https://www.lifeway.com/pastors/2016/11/09/how-to-pastor-another-pastor/